REVOLUCION

1880, Buenos Aires. En una pensión perdida, un periodista entrevista a uno de los últimos hombres vivos que cruzaron los Andes junto a San Martín. Manuel Esteban de Corvalán contaba con 15 años en ese entonces, y por saber leer y escribir fue uno de sus secretarios. Su relato nos permitirá adentrarnos en una de las mayores hazañas de la historia militar universal, el cruce de los andes por un ejército de 5200 hombres, desde cuyo hacia chile, y en la intimidad de su líder y conductor, uno de los hombres mas grandes que la revolución haya engendrado. José Francisco de San Martín. El revolucionario, el republicano, el hombre de la Ilustración, el masón. El de la mala salud de hierro. El genio militar que comparan con Aníbal, con Napoleón. El estratega político. El Gran Capitán. El retrato que nos ofrece Corvalán de San Martín y del cruce, de sus dificultades y peripecias, de la batalla de Chacabuco y de sus compañeros de armas, difieren de lo que el periodista entiende como patria, prócer, nación e historia, devolviéndole a la revolución el carácter americano que tuvo en sus orígenes.